JOSÉ MARÍA MURUZÁBAL DEL SOLAR

   PINTURA Y ESCULTURA NAVARRA

 

PINTURA. OBRA OBRA DE JUNIO DE 2013

EN LA COCINA
Karle Garmendia
Óleo / cartón. 28 x 32 cm. Firmado en inf. dcho. En reverso titulado y firmado.


Carlota Garmedia Aldaz, conocida como Karle Garmendia, nació en Oroz Betelu el 15 de Enero de 1898. Dada su temprana inclinación artística pronto asistió a la Escuela de Artes y Oficios de Pamplona y a las clase de la academia de Javier Ciga. Tras este aprendizaje, en la primera parte de los años veinte, la pintora se traslada a estudiar a París. En la capital francesa consta que asistió a los cursos de la prestigiosa Academia Colarossi y a la Escuela de Bellas Artes, siendo la primera mujer navarra en hacerlo. Durante su estancia en París, Karle Garmendia trabó amistad con un artista valenciano, Higinio Blat, con quien se casó en 1926. Tras un viaje por Roma el matrimonio acaba instalándose en la localidad francesa de Pau durante cerca de quince años. En 1948 se trasladaron a Méjico, concretamente a la localidad de Hermosillo, capital del estado de Sonora, al norte del país. Allí, Higinio Blat fue el fundador y primer director de la Academia de Artes Plásticas de la Universidad de Sonora. Karle Garmendia le acompaña en el empeño y actúa como maestra en dicha academia. A fines del año 1959, la familia Blat Garmendia regresa definitivamente a España, instalándose en la capital navarra. Karle Garmendia falleció en dicha ciudad el 9 de Julio de 1983.

El cuadro que ahora analizamos, conservado en colección particular navarra, representa un interior rural con una gran chimenea donde arden los correspondientes leños. Una mujer, recostada en su sillón, completa la composición (tal vez la propia Karle). Los rojos, amarillos y azulados que entonan el cuadro son intensos, casi agresivos. No descartamos que la obra represente el interior de la casa familiar, en Oroz Betelu. El cuadro en cuestión parece ser obra de una época avanzada dentro de la producción artística de Karle Garmendia. Y, desde luego, en esta obra el color es uno de los argumentos básicos. Karle Garmendia emplea un colorido intenso, contrastado, muy a la manera expresionista. Esta artista, dejó una obra numerosa, repartida por infinidad de lugares y colecciones. La suya fue una pintura vital, enérgica, llena de color y expresividad. Su tierra natal, Navarra, le debe al menos el reconocimieto de que su nombre figure, con mayor dignidad de lo que lo hace ahora, junto a la extensa nómina de los artistas navarros.